Ifigenia de Micenas: la mujer como moneda de cambio

El sacrificio de Ifigenia a manos de su propio padre Agamenón simboliza a la mujer usada como objeto

Existen mitos que son y deben ser continuamente rehechos. Ifigenia fascinanó a artistas tan dispares como los pintores John Everett Millais o Frederick Leighton, escritores como Eurípides, Boccaccio o Racine y músicos como Christopher Gluck. En Ifigenia, la hija de Agamenón, Barry Unsworth nos trae una nueva versión actualizada sobre el mito de Ifigenia, y José Solana Dueso se acerca a las fuentes históricas y literarias en El regreso de Ifigenia para recrear la figura de una mujer que murió utilizada como moneda de cambio.

Uno de los recursos que pueden utilizarse para escribir una buena novela histórica, es explicar un acontecimiento actual mediante el uso de otro acontecimiento similar del pasado. Esto es lo que Barry Unsworth hace en Ifigenia, hija de Agamenón, donde relata la batalla de Agamenón como lo haría la CNN actual. Novela intelectualmente ágil, presenta el dilema del jefe de los griegos, Agamenón, un líder paranoico impaciente por saquear Troya, dispuesto a sacrificar a su hija Ifigenia. Unsworth adapta libremente la historia de Ifigenia de las fuentes literarias de la Grecia Antigua, pero su modelo principal es la tragedia de Eurípides, Ifigenia en Áulide. La obra de Eurípides cuenta la historia de cómo la flota griega quedó varada en el camino a Troya, y el rey Agamenón estaba convencido de que el sacrificio de su hija, Ifigenia, haría que el viento soplara otra vez. Ifigenia en Áulide es, posiblemente, la más moderna y más cínica de las tragedias griegas: tanto es así que los comentaristas han cuestionado su procedencia y su integridad. En todo caso es un fascinante y rápido despliegue de la ironía Euripidiana, que pone al elenco de héroes homéricos en su sitio. Compañero de Ulises en la intriga es la figura de Chasimenos -que no figura en la obra de Eurípides-, informante principal de Agamenón y escribano jefe. Su papel es el de intimidar a los cantantes de las glorias guerreras en llenar sus epopeyas con la versión oficial de los acontecimientos. La figura oscura, homérica del cantante ciego es central en la narrativa de Unsworth. Tanto Ulises como Chasimenos reconocen la influencia del cantante  incorregible que recita los boletines de noticias diarios a las tropas. La guerra contra Troya emerge en la novela de Unsworth no como el relato de una guerra, ni una discusión con los dioses, sino como una batalla contra las fuerzas mucho más caprichosas de los medios de comunicación. En el libro de Unsworth, el sacrificio de Ifigenia no es la voluntad de un dios implacable, sino un ejercicio de relaciones públicas cocinada por el equipo de asesores de trastienda de Agamenón. Cuanto más tiempo se ven obligados a esperar, más ciertos están que conseguirán romper las fuerzas griegas por completo. Esta disidencia peligrosa sólo puede ser desactivada si las fuerzas están persuadidas de que en lugar de esperar a que el viento cambie, están esperando el final de Ifigenia. Chasimenos y Ulises se han demostrado correctos en sus cálculos de que nada va a levantar la moral más que la perspectiva colorida e inusual de la hija del rey bajo una losa. En consecuencia, cuando el viento cambia de repente, a Agamenón le resulta demasiado tarde para echarse atrás. Es la perspectiva de la exposición en sí, que ha dado a las tropas algo a lo que aspirar. Este no es el toque final que Unsworth da a su historia ya violentamente torcida.  Las canciones de los reyes de la antigüedad demuestran que la vida moderna es el material del antiguo mito. Es posible que ya no se hagan sacrificios humanos, pero podemos crear un montón de cabezas de turco en los medios. Ifigenia de Unsworth no muere para absolver a su nación. Ella muere para salvar su regreso.


Título: Ifigenia, hija de Agamenón. La otra heroína de la guerra de Troya | Autor: Barry Unsworth | Editorial: Edhasa | 416 págs. | 2008 | Traducción de Ignacio Alonso

Otras novelas históricas

José Solana Dueso es un historiador especialista en la Grecia Antigua. Ya en La malva y el asfódelo noveló a otra gran figura femina griega, Aspasia de Mileto. En esta ocasión, el autor autopublica su tercera novela, en la cual se centra en la figura de Ifigenia. Un sordo rumor se difunde por todos los rincones del Peloponeso: Helena, la esposa de Menelao, reina de Esparta, ha desaparecido con Paris, un príncipe troyano de singular belleza que se encontraba de gira diplomática por los reinos griegos.  ¿Se trata de la fuga voluntaria de dos enamorados o la reina ha sido secuestrada por el príncipe asiático? Ifigenia es uno de los grandes personajes de la cultura occidental. Como fondo de su trágica historia, subyace la transición de una religión femenina a otra masculina, encabezada por Zeus, el padre de los dioses y los hombres. Ifigenia y la secuela que desencadena -la muerte de Agamenón a manos de Clitemnestra y la posterior muerte de esta a manos de su hijo Orestes- marcan un hito trágico en la historia del sometimiento de la mujer en las culturas mediterráneas del segundo Milenio.
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Título: El regreso de Ifigenia | Autor: José Solana Dueso | Editorial: José Solana Dueso | 224 págs. |  2014


- Para saber más...


El mito de Ifigenia en Sobre leyendas


El sacrificio de Ifigenia, escena de la película Iphigenia de M. Cacoyannis (1977)

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